03/12/09

Esa falacia que llaman cultura



Los acontecimientos de los últimos días sobre la intención del Gobierno de introducir soterradamente el cierre de páginas web sin control judicial en la Ley de Economía Sostenible han demostrado que la legendaria pasividad de la sociedad española (virtual, en el caso que nos ocupa) tiene un límite. Gracias a la respuesta masiva de los internautas, el Presidente del Gobierno se ha visto obligado a mostrar su voluntad de retirar la polémica Ley y, de este modo, tranquilizar las iracundas hordas que ya preparaban sus armas en la web.

De alguna manera, este acontecimiento debe servirnos para reflexionar sobre la necesidad de acabar de una vez con este conformismo borreguil con el que contemplamos y validamos todo tipo de atropellos. Si se produjese semejante reacción ante los notables y constantes casos de corrupción política, de subidas indiscriminadas de impuestos, de impunidad para los delitos económicos, de leyes asombrosamente impopulares e injustas, de ferias circenses judiciales, de subyugación sindical, etc. es evidente que la inmunidad de los altos estamentos políticos y económicos se vería certeramente deteriorada. Acaso esta reacción sea el comienzo de una lucha por la justicia que, en la mirada pasiva de una población anestesiada, parece, cuando menos, anacrónica, temeraria y obsoleta.

Centrándome en el tema de la cultura, me veo obligado a recordar que la cultura no sólo abarca canciones, programas informáticos y libros. La cultura también es la manera de sentarnos, de usar un cubierto, de celebrar cualquier fiesta, de pasar nuestro tiempo de ocio, de regalar, de relacionarnos con nuestros familiares, etc. Es decir, por cultura entendemos , y sigo la definición clásica de Tylor (evitando entrar en la polémica que conlleva el término) el conocimiento, las creencias, el arte, la moral, el derecho, las costumbres, y todo hábito y capacidad adquirido por el ser humano. Sería conveniente replantearse semejantes polémicas culturales relacionadas con los derechos de autoría a la luz de semejante definición, pues resulta evidente que el sistema capitalista (al igual que nuestra clase política) tiene una visión bastante restringida de la cultura (que viene a ser "cultura = discos de artistas (re-)conocidos"). Y no perdamos nunca de vista que el problema no es un problema de los derechos de los artistas, sino un problema económico. Creo que el Manifiesto recoge algo fundamental que, hasta el momento presente, nuestros representantes políticos han querido ignorar: la necesidad de que las industrias culturales (paradójica nomenclatura) busquen modelos alternativos y viables. Desde luego, la respuesta masiva a la nueva Ley significa, entre otras muchas cosas, que esa necesidad es cada vez más imperante.

Nadie duda de que l@s artistas tienen derecho a ser recompensad@s por sus obras. Pero el problema es mucho más complejo que eso, por no mencionar los desmesurados intereses económicos y políticos que en el bullicio de la polémica se desfiguran. La importancia del Manifiesto ya no reside en su contenido, sino en cómo ha sido capaz de despertar y de recoger el sentir de una sociedad lamentablemente ataráxica para toda movilización política.





1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.


2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.


3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.


4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.


5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.


6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.


7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.


8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.


9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.


10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.

12/10/09

La mano izquierda de la oscuridad




Este verano, apasionado por la montaña y el hielo, me animé a la relectura de La mano izquierda de la oscuridad, de Ursula K. Le Guin. Este acercamiento más exhaustivo, me ha servido para apreciar mejor sus grandes aciertos y disfrutar aún más de una obra de referencia dentro de la ciencia ficción.
La odisea por el hielo no es un tema original en el género. De hecho, ya lo encontramos en una de las obras pioneras, Frankenstein (también lo encontramos en la ciencia ficción española: Nox perpetua, de Javier Negrete). Lo cierto es que ese recursivo regreso a un tema tópico viene motivado por las inolvidables hazañas de los exploradores polares, especialmente de los relacionados con la conquista de los Polos (Amundsen, Scott, Shackelton, entre tantos otros); aunque acaso también por los logros del alpinismo. Le Guin, en semejante contexto lleno de sugerentes aventuras épicas, despliega una historia que deslumbra en sus múltiples facetas. La consistencia que exhibe el planeta Invierno y las diferentes sociedades que lo habitan, indagando en sus leyendas, tradiciones, costumbres y formas de vida, otorgan una verosimilitud excepcional al relato. Mención aparte merece el extraordinario tratamiento que realiza de la sexualidad, en lo que yo considero que es un referente para custionar la concepción etnocéntrica occidental de las relaciones de género.

La mano izquierda de la oscuridad rompe con los tan inevitables centrismos que oprimen nuestros pensamientos y nuestras ideas. Es una obra deslumbrantemente liberadora, llena de sorprendentes destellos. Su lectura invita a la reflexión, al diálogo y a los replanteamientos.

Podéis encontrar una breve crítica sobre la novela a raíz de mi relectura en Prospectiva: http://www.literaturaprospectiva.com/?p=2390. Espero que os incite a un próximo acercamiento esta sublime joya de la ciencia ficción.



Un hombre desea que se tenga en cuenta su virilidad,
una mujer desea que se aprecie su femineidad,
por más indirectos y sutiles que sean este tener
en cuenta y estas apreciaciones. En Invierno no existen.
Uno es respetado y juzgado sólo como ser humano.
La experiencia es asombrosa.

La mano izquierda de la oscuridad, Ursula K. Le Guin

27/09/09

El misterio CATHEDRAL



Ya tenéis disponible el nuevo blog sobre CATHEDRAL. Sólo tenéis que pinchar en el siguiente enlace: http://cathedral-oscarcasadodiaz.blogspot.com/.
Allí poco a poco irá apareciendo información sobre este misterioso proyecto...


Oscuridad implacable.
El aplastante vacío negro del universo.
Y en alguna parte dos animales perseguidos
temblando como zorros escondidos en su madriguera.
Tiempo prestado y mundo prestado
y ojos prestados con que llorarlo.

Cormac McCarthy

15/09/09

¿?

25/08/09

Desvelando el secreto de los gremlins




De nadie es ignorado el contenido pedagógico que encierran los cuentos infantiles y la función socializadora que cumplen. Detrás de caperucitas, lobos, cenicientas y príncipes existen patrones comportamentales que se imponen en los procesos de endoculturización. Bajo la superficie fantástica del cuento, fluye una corriente de valores sociales y morales, cuya finalidad es ofrecer una identificación con determinados roles a la vez que preparan la futura asimilación de los individuos por parte de las diferentes instituciones.
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De manera similar, las películas dedicadas a adolescentes también imponen una serie de valores, roles y patrones culturales que tienen una función socializadora, la cual, en muchos casos, no deja de ser manipulativa. Esta manipulación parece pasar inadvertida cuando se enmascara en los que podríamos deniominar productos culturales de entretenimiento; mucho más, cuando se dirigen a adolescentes (ingenuamente considerados como individuos prepolíticos) y cuando se engloban dentro de la categoría de lo fantástico. Semejante ingenuidad no debe sorprendernos, pues, en la historia del arte, son numerosos los casos en los que un o una artista han eludido la censura, la represión, el rechazo o el castigo por medio de una colorida fantasía, escondiendo críticas audaces en sus obras.
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Intentando desenmascarar estos invisibles y manipuladores mecanismos ocultos, Jorge Martín y yo, en un trabajo en colaboración, hemos analizado en clave político-económica la película Gremlins, de Joe Dante. El resultado de nuestro análisis determina cómo esta inocente película navideña, evidentemente fantástica y orientada a un público adolescente pretende generar unas pautas de consumo que favorecen a los productos autóctonos (y con autóctonos quiero decir estadounidenses) en un momento histórico en el que la economía norteamericana atravesaba un período crítico. Para ello recurre a la identificación metafórica entre los gremlins y los productos manufacturados extranjeros, especialmente orientales. Tanto Jorge como yo os initamos a leer el artículo y a disfrutar la película de nuevo. Acaso os llevéis alguna (des-)agradable sorpresa...
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El artículo ha sido publicado en la revista digital PATHOS&ETHOS, cuyo interesante contenido artístico y cultural os invitamos a descubrir en su página web: http://www.pathosyethos.com/portal/index.php/revista.
Desde aquí nuestro más sincero agradecimiento al equipo de redacción de la revista y, de manera especial, a Nieves, cuyo apoyo y confianza han sido de una gran ayuda para nosotros.
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El poder está presente en los más
finos mecanismos del intercambio social:
no sólo en el Estado, las clases, los grupos,
sino también en las modas, las opiniones corrientes,
los espectáculos, los juegos, los deportes, las informaciones,
las relaciones familiares y privadas, y hasta
en los accesos liberadores que treatan de impugnarlo.
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Lección inaugural, Roland Barthes

02/08/09

Mi escarpada y rocosa alma



Perderse para encontrarse.
Tener como objetivo un lugar, una meta hacia donde dirigir tus pasos, hacia donde proyectar tu esfuerzo, tu sufrimiento, tu tiempo.
Conocer tus limitaciones y rebasarlas, agrandarlas.
Alzarse sobre la inmensidad, para encontrar otras perspectivas desde las cuales observar el mundo, la vida.
Enfrentarte a tus miedos, y mirarles a los ojos.
Crear, crear mientras caminas, mientras escalas, mientras asciendes al mímite de la tierra y el cielo.
Crecer.
Sentirse vivo.
Y por un momento: ser.


Y sólo tú escalarás mi escarpada y rocosa alma.
Khalil Gibran

13/07/09

La ciudad y los perros



La extraordinaria narración que Clifford D. Simak realiza en Ciudad del futuro de la humanidad se sostiene sobre la base de la temporalidad perecedera y caduca de la especie humana. Ciudad obliga a una reflexión sobre nuestros vínculos con la naturaleza; la convivencia empática entre diferentes culturas, etnias, especies; el inestable destino (¿?) del ser humano; y, sobre todo, el precepto moral de que el fin nunca justifica los medios.

De trasfondo, existe una deconstrucción de la humanidad, donde lo humano, como concepto, se vuelve una construcción cultural, contingente y variable.

De mi relectura de Ciudad, relato de perros y de hombres, podéis encontrar una reflexión en Prospectiva.


--No puedo volver.
--Ni yo.
--Harían de mí otra vez un perro.
--Y de mí un hombre.

Ciudad, Clifford D. Simak